fracaso de los chatbots

El fracaso de los chatbots

Bueno, soy un usuario muy concurrente de las plataformas de comercio electrónico, académico, técnico, bueno, de casi toda la virtualidad. En todo ese vagaje he acumulado experiencias negativas por cuenta de la mediocridad de esa tecnología llamada ‘chatbots’, esa que no hace más que hacernos perder el tiempo y convercernos de hacer las diligencias de forma presencial.
En su afán por la reducción de costos y la obtención de mejores beneficios, las empresas depositan una gran devoción en la tecnología, y generalmente funciona. Pero ciertamente existen casos contrarios en la que la tecnología es descartada, pero ésta, la de los chatbots, es persistente.

No recuerdo las primeras experiencias negativas, pensé que se trataba de una que otra situación particular. Pero con el aumento de la virtualidad a causa de la pandemia por el COVID-19, se generalizó.

El fracaso de los chatbos consiste en la siguiente falla: solicitas una ayuda o una asesoría en una plataforma virtual, y te responde una máquina de esas que actúa como si no trabajara para la empresa que la implentó.

Lo peor es que la mayoría de empresas creyeron que reemplazando a una persona de carne y hueso, por un algoritmo a nivel de fórmula de Excel nos iban a convencer.

Caso de Lenovo Colombia


Comencemos mostrando un ejemplo del chatbot de Lenovo Colombia

fracaso de los chatbots

Practicamente lograr con éxito un servicio post-venta con esta empresa es un total fracaso, por cuenta de su ‘chatbot’.

Caso comercio electrónico


Estaba yo cotizando la compra de un dispositivo de consumo, y lo único que me ofrecía la tienda era…. si ya saben, un chatbot, miremoslo:

fracaso de los chatbots

Como asesora de ventas y servicio al cliente es un total fraude.

Caso de una universidad


Bueno, no diré el nombre de esta universidad, pero veamos el irónico desempeño de esta ‘inteligencia artificial’ al consultarle por un diplomado sobre ‘Inteligencia Artificial’ que estaba promocionando la misma institución:

Por un momento, mi amigo lector, imagina que llegas a una tienda física para comprar o adquirir algún servicio, y te recibe una máquina de éstas ¿tendría la misma capacidad para atender un servicio de venta? ¿tendría la capacidad de interpretar tus emociones, tus dudas y tus gestos? ¿tendría la habilidad de aplicar todo ese cuento del «neuro-marketing» para convencerte de su producto?. Creo que el impacto en las ventas no sería tan favorable.

 

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Publicado en Tecnología.

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